El primer leasing con garantía en activos virtuales
Sin historial crediticio, sin recibo de sueldo, sin liquidar tu posición. Tus activos virtuales quedan en un escrow y vuelve a tu billetera a medida que pagás.
Escrow en blockchain
En lugar de un fiador o garantía bancaria, tu leasing se asegura con un depósito en activos digitales bloqueado en un smart contract. Transparente, automático y sin intermediarios.
Phenix Leasing despliega un smart contract en la red Base con todos los parámetros del leasing: el auto, el monto del depósito, el plazo, y las condiciones de liberación (una por cada cuota mensual + el pago final).
createLease()Contrato en Base NetworkDesde tu wallet (MetaMask, Coinbase Wallet u otra), depositás el monto de garantía acordado en USDC, ETH o cbBTC directamente al smart contract. Los fondos quedan bloqueados — ni vos ni Phenix los puede tocar unilateralmente.
Cada mes pagás tu cuota en dólares. Phenix verifica el pago y ejecuta la condición correspondiente en el smart contract, liberando automáticamente la porción de garantía de vuelta a tu wallet.
Si una cuota no se abona, Phenix puede iniciar una disputa en el smart contract. Los fondos quedan congelados y se resuelve a quién se liberan. Todo queda registrado on-chain.
Al pagar todas las cuotas y el pago final, el smart contract se cierra automáticamente. Habrás recuperado el 100% de tu garantía a lo largo del contrato. Podés ejercer la opción de compra del auto o devolverlo.
Depositás tus activos digitales en una cuenta escrow como garantía, y firmás un contrato de leasing en 36 cuotas por el bien que necesitás. El bien es tuyo para usar desde el primer día. Con cada cuota que pagás, el escrow libera automáticamente una parte proporcional de tu garantía a tu billetera. Al final, ejercés la opción de compra y te quedás con el bien y con tus activos de vuelta.
Ese es exactamente el punto. Vender para financiarte significa salir de tu posición justo cuando menos querés. Acá tus activos quedan en garantía, no se venden, y vuelven a tu billetera a medida que pagás. La garantía puede ser en la moneda que elijas.
No lo necesitás. Sabemos que hay una generación entera que factura, invierte y produce por afuera de los formatos que el sistema financiero tradicional sabe leer. Acá tu garantía habla por vos: no te pedimos relación de dependencia ni ingresos demostrables en el formato de siempre.
Tampoco es requisito. Nunca sacaste un crédito, sos joven, o volviste al país después de años afuera: nada de eso te deja afuera. La operación se evalúa sobre la garantía que ponés, no sobre tu legajo.
Nadie, en el sentido en que te preocupa. Quedan en una cuenta escrow administrada por un contrato inteligente, con reglas escritas antes de firmar que ninguna de las partes puede cambiar después. Phénix no puede disponer de tus fondos, y la liberación se ejecuta sola contra cada cuota paga.
Nada de tu lado. No hay llamados de margen ni te vamos a pedir que repongas garantía: ese riesgo lo asume Phénix al armar la operación. Tu cronograma de liberación sigue exactamente igual, cuota a cuota.
Porque no trabajamos con una tabla única. Cada operación se arma según tu perfil, tu garantía y el bien que necesitás, así que una tasa publicada sería mentirle a la mitad de los que la lean. Contanos tu caso y en el día tenés una propuesta con tus números reales.
Un asesor analiza tu operación y te contacta en el día con una propuesta concreta.