Leasing de vehículos y bienes de capital para empresas y particulares con actividad comercial, industrial, agropecuaria o de servicios.
El leasing es un contrato de alquiler con opción de compra. Phénix compra el bien que vos elegiste (el dador) y te lo entrega para que lo uses pagando un canon mensual. Vos sos el tomador. Los cánones que pagás son a cuenta del precio, así que al final del contrato ejercés la opción de compra por un monto ya pactado y el bien pasa a tu nombre.
La gracia está en el medio: mientras dura el contrato, el bien trabaja para vos y se paga con los fondos que él mismo genera. No inmovilizaste capital, no computaste deuda, y encima los cánones son deducibles de Ganancias. Además podés ajustar el monto y la periodicidad de las cuotas al flujo de fondos de tu negocio: si tu actividad es estacional, tus cuotas también pueden serlo.
Financiás hasta el 70% del valor del bien y de su equipamiento adicional, con un esquema de anticipo y cuotas armado según tu flujo de fondos.
Las cuotas no se contabilizan como deuda, así que tus índices de liquidez, endeudamiento y rentabilidad mejoran en lugar de empeorar. Tus límites de crédito en el sistema bancario quedan intactos para cuando de verdad los necesites.
El tratamiento impositivo del leasing es más favorable que el de otras formas de financiación, el detalle depende de tu actividad y lo define tu contador.
Y si el bien ideal está afuera del país, Phénix se encarga de la importación y la nacionalización.
Leasing para empresas
lota, maquinaria, equipamiento, tecnología. Desde 2007 ayudamos a las PyMEs y grandes empresas argentinas a incorporar los bienes que necesitan sin resignar capital de trabajo.
Una constructora que suma una retroexcavadora sin tocar su capacidad crediticia para los certificados de obra. Un laboratorio que renueva equipamiento médico aprovechando el tratamiento fiscal del leasing. Una logística que amplía flota pagando las cuotas con lo que los propios camiones facturan. El leasing no es un producto financiero más: es la forma en que las empresas que crecen incorporan fierros sin frenar.
Menos de lo que esperás.
Esta es la lista completa, no hay sorpresas después: los dos últimos balances certificados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas · ventas de los últimos seis meses certificadas por tu contador · deudas bancarias y financieras certificadas por contador y abiertas por entidad · las dos últimas declaraciones juradas de Ganancias y las dos últimas de IVA · estatuto de la sociedad y sus modificaciones, en copia autenticada · designación de quien firma el contrato, con poder certificado · una breve reseña de la actividad de la empresa.
1- Completás la solicitud online en unos minutos.
2- Evaluamos tu operación en el acto y te contactamos con una propuesta.
3- Acercás la documentación y firmamos el contrato.
4- Te entregamos el bien y empezás a usarlo.
Sin recibo de sueldo, sin historial crediticio, sin balances que reflejen lo que realmente facturás — pero con activos digitales. Si ese es tu caso, seas empresa o particular, hay un camino nuevo para vos.
Leasing para particulares
Si tenés actividad comercial, industrial, agropecuaria o de servicios, el leasing es para vos: el vehículo o el equipo que necesitás, con las mismas ventajas que aprovechan las grandes compañías.
Fotocopia de tu DNI (y el de tu cónyuge, si estás casado) · los tres últimos pagos de monotributo o recibos de sueldo · las dos últimas declaraciones juradas de Ganancias y las dos de Bienes Personales · una manifestación de bienes e ingresos certificada por contador · la fotocopia de un título de propiedad.
Si no tenés recibo de sueldo, historial crediticio o ingresos demostrables pero tenés activos virtuales hay un camino nuevo para vos.
Seis estaciones, cero sorpresas. Esto es exactamente lo que pasa desde que nos escribís hasta que el bien es tuyo.
Completás la pre-calificación online. Dos minutos, sin compromiso.
Analizamos tu operación y tu perfil. Solo los papeles que hacen falta para decirte que sí.
Un asesor te presenta monto, plazo y cuotas que acompañen el flujo de tu negocio.
Contrato claro, condiciones pactadas de antemano, opción de compra definida desde el día uno.
El bien es tuyo para usar. Trabajá con él, facturá con él, pagalo con lo que él genera.
Ejercés la opción por el monto ya pactado y el bien pasa a tu nombre. Fin de la historia, principio de la próxima.
Sin papeles innecesarios, sin vueltas. Contanos qué necesitás y te respondemos con una propuesta a medida.