Reinventarse está en nuestro nombre.

Desde 2007 financiamos los bienes que mueven la economía real: autos, camiones, máquinas, equipos, tecnología.

Nuestra historia

Phénix nació como una alternativa a los bancos: una compañía de leasing que evalúa en el acto, no pide papeles innecesarios y atiende cada operación como si fuera la más importante, porque para el cliente que está del otro lado, lo es. Siempre con un mismo objetivo: queremos ser los que entienden tu operación y te la resuelven a medida. Así trabajamos desde 2007 y esa sigue siendo la casa.


Lo que cambió es el mundo. Hoy hay una generación entera que construyó su patrimonio en activos digitales y a la que el sistema financiero tradicional no le ofrece nada. Para ellos creamos el primer leasing con garantía cripto del mercado argentino. Distinto producto, misma filosofía: mirar el perfil real de cada cliente, no el que figura en una carpeta.

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Financiado a nuestros clientes. (USD)

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Años brindando nuestros servicios.

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Operaciones a lo largo de los años.

A medida, siempre. No hay dos operaciones iguales porque no hay dos clientes iguales. Velocidad con criterio. Evaluamos en el acto porque conocemos el negocio, no porque apuremos el análisis. Claridad antes que letra chica. Preferimos perder una operación antes que ganarla con una condición que no entendiste.

Hablemos de tu próxima operación

Escribinos, llamanos o dejá tus datos y te contactamos nosotros. Como prefieras.

Preguntas frecuentes

Sobre el leasing en general

Un contrato de alquiler con opción de compra. Phénix compra el bien que elegiste y te lo entrega para que lo uses pagando una cuota mensual llamada canon. Al final del contrato, ejercés la opción de compra por un monto pactado desde el inicio y el bien pasa a tu nombre.

En el prendario, el bien es tuyo desde el inicio y queda prendado como garantía; la deuda figura en tus registros y consume tu margen crediticio. En el leasing, el bien es de Phénix hasta la opción de compra, las cuotas no computan como deuda y el tratamiento fiscal es más conveniente. Para la mayoría de las actividades comerciales, los números del leasing cierran mejor.

La titularidad es de Phénix hasta que ejercés la opción de compra, pero el uso es cien por ciento tuyo desde el primer día: trabajás con él, facturás con él y lo explotás como si fuera propio.

Ejercés la opción de compra por el monto que quedó pactado al firmar — sin sorpresas — y el bien pasa a tu nombre. Los cánones que fuiste pagando son a cuenta del precio.

Sí, y es una de las mejores partes del producto. Si tu negocio es estacional — agro, turismo, construcción — el monto y la periodicidad de los cánones se ajustan a tu flujo de fondos real.

Porque no trabajamos con una tabla única: cada operación se arma según el perfil del cliente, el bien y el plazo. Publicar una tasa genérica sería mentirle a la mitad de los que la lean. Completá la pre-calificación y en el día tenés una propuesta con tus números reales.

Sobre empresas y particulares

Empresas de cualquier tamaño y personas físicas con actividad comercial, industrial, agropecuaria o de servicios.

Para empresas: balances, ventas certificadas, deudas abiertas por entidad, declaraciones juradas y estatuto. Para particulares: DNI, pagos de monotributo o recibos, declaraciones juradas y una manifestación de bienes. La lista completa está en la página de cada producto — y es toda la que te vamos a pedir.

La evaluación crediticia la hacemos en el acto. El resto depende de qué tan rápido tengas la documentación: hemos cerrado operaciones en días.

Sí. Si el bien ideal para tu actividad está afuera, Phénix se encarga de la importación y nacionalización. Vos elegís el fierro; del resto nos ocupamos nosotros.

Sobre el Leasing con Activos Virtuales

A confirmar

No. Quedan depositados en una cuenta escrow — una custodia neutral administrada por un contrato inteligente — y vuelven a tu billetera proporcionalmente con cada cuota que pagás. Terminaste de pagar, recuperaste todo.

No. Tu garantía es tu perfil. Este producto existe precisamente para la gente que factura, invierte y produce por afuera de los formatos que el sistema tradicional sabe leer.

Nada de tu lado. No hay llamados de margen ni tenés que reponer garantía: ese riesgo lo asume Phénix al armar la operación. Tu cronograma de liberación sigue igual, cuota a cuota.

Completamente. El contrato de leasing es la misma figura legal de siempre, regulada por la ley argentina. La garantía en activos virtuales es un acuerdo adicional entre las partes, instrumentado con tecnología de contratos inteligentes. Todo por escrito, todo firmado, todo claro.